Comentario
“Inusualmente altos”, así es como ve Trichet los riesgos del impacto de la crisis financiera sobre el crecimiento, dejando entrever, por primera vez, un cambio de rumbo en la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE).
En la jornada de ayer, y tal como se esperaba, el BCE dejó inalterados sus tipos de interés en 4%, pero las palabras de Jean-Claude Trichet tras el anuncio cerraron definitivamente las puertas a una suba de tipos, y abrieron las de un recorte.
Si bien se siguió insistiendo, como ya estamos acostumbrados, con el combate a la inflación, por primera vez el mensaje se ha vuelto más equilibrado con respecto al crecimiento. La novedad fue que, a pesar que para el presidente del BCE “los riesgos para la estabilidad de los precios a mediano plazo permanecen al alza”, la incertidumbre sobre el impacto en la economía real de los problemas financieros “permanece inusualmente elevada” y “las perspectivas para la actividad económica apuntan a la baja", subiendo claramente el tono desde sus últimas declaraciones.
El jerarca, reconoció además que “están listos para h**** todo lo que sea necesario en momentos de grandes inestabilidades en los mercados de crédito” y que una suba de tipos ni siquiera fue discutida.
El mercado, que en un primer momento no había reaccionado al anuncio del BCE, interpretó estas declaraciones como una clara señal que un viraje en la política monetaria está cerca y ya se habla de recortes en los tipos que podrían llegar incluso en abril.
Así, el euro llegó a su caída semanal más pronunciada contra el dólar en un año y medio, volviendo a la zona de 1.44, cediendo un 2.1% en la semana. Pero la caída de la divisa del Viejo Continente no fue únicamente contra el billete verde; el euro ha perdido terreno en todos sus pares y por ahora no parece levantar cabeza.
Mientras tanto, en el Reino Unido se dio lo que todos esperaban y el Banco de Inglaterra (BoE) recortó los tipos de interés en 25 puntos básicos. En su comunicado oficial, la institución presidida por Mervyn King citó las bajas perspectivas de crecimiento globales y el cada vez peor acceso al crédito para los consumidores y empresarios, aunque mostró preocupación por la inflación, la cual espera sea frenada por el propio enlentecimiento económico.
A pesar que la decisión ya estaba descontada, la libra ha seguido cayendo y penetrando nuevos soportes.
|